¿Qué es un abogado concursal y cuándo necesitas uno?
En contextos de crisis económica o falta de liquidez, tanto las empresas como los autónomos e incluso algunos particulares pueden enfrentarse a una situación de insolvencia. En estos casos, contar con un abogado concursal es clave para iniciar y gestionar un proceso de concurso de acreedores de forma adecuada, cumpliendo con la legislación vigente y protegiendo los intereses de la persona o empresa afectada.
En este artículo explicamos de forma clara qué hace un abogado concursal, en qué situaciones interviene y por qué es una figura fundamental en el ámbito del derecho mercantil y concursal.
¿Qué es un abogado concursal?
Un abogado concursal es un profesional del derecho especializado en situaciones de insolvencia y en la gestión de concursos de acreedores. Su función principal es asesorar y representar legalmente a empresas o personas físicas que no pueden hacer frente a sus obligaciones de pago.
Actúa como guía en todo el proceso concursal: desde la preparación de la solicitud de concurso, hasta la negociación con acreedores o la posible liquidación del patrimonio.
¿Cuáles son sus funciones?
El abogado concursal principalmente se encarga de:
- Analizar la situación económica del cliente (empresa o persona física)
- Valorar si existe causa legal de concurso de acreedores
- Redactar y presentar la solicitud de concurso voluntario o necesario ante el juzgado mercantil
- Representar al deudor durante todo el procedimiento
- Negociar convenios con acreedores para evitar la liquidación
- Coordinarse con la administración concursal y el juzgado
- Asesorar sobre reestructuración, continuidad de actividad o liquidación ordenada
Además, también puede actuar en representación de acreedores que deseen reclamar deudas o impugnar créditos dentro del procedimiento concursal.
¿Cuándo es necesario acudir a un abogado concursal?
Debes acudir a un abogado concursal si:
- Tu empresa o actividad no puede afrontar el pago de facturas, préstamos o nóminas.
- Se han acumulado embargos, deudas fiscales o impagos con proveedores.
- Has recibido una reclamación judicial o una solicitud de concurso necesario.
- Quieres evitar una responsabilidad personal como administrador o autónomo.
- Eres acreedor y necesitas reclamar tu deuda en un procedimiento concursal ya abierto.
¿Qué tipo de concursos gestiona?
El abogado concursal interviene en diferentes tipos de procesos:
- Concurso de acreedores voluntario (presentado por la propia empresa o persona física)
- Concurso necesario (solicitado por uno o varios acreedores)
- Concurso de persona física (particulares con deudas que no pueden pagar, incluyendo la Ley de Segunda Oportunidad)
- Concurso exprés (cuando no existe masa activa suficiente para liquidar)
- Reestructuraciones empresariales con planes de viabilidad
La importancia de un buen asesoramiento concursal
El concurso de acreedores no solo es una herramienta para resolver una situación de insolvencia, sino también una oportunidad para reestructurar la actividad económica, alcanzar acuerdos con los acreedores o, en último término, liquidar sin que el proceso se convierta en una carga aún mayor.
Por eso, el papel del abogado concursal no se limita a lo técnico: también es clave para tomar decisiones estratégicas, proteger al administrador o empresario frente a responsabilidades y buscar salidas viables.
Si estás atravesando dificultades económicas, actuar a tiempo y con el apoyo de un abogado concursal con experiencia puede marcar la diferencia entre la recuperación y el colapso financiero. ¿Hablamos?
